Textos

Jane Goodall es famosa por haber dedicado 55 años de su vida al estudio de las relaciones sociales y familiares de chimpancés que viven en su entorno natural, en el Parque Nacional de Gombe Stream, en Tanzania. Goodall vivió la experiencia mística que relata aquí en ese parque, poco después de volver de un intenso recorrido de seis semanas por Estados Unidos, en el que participó en actividades de recaudación de fondos, conferencias, reuniones y defensa de los chimpancés.

Sobrecogida por la belleza que me rodeaba, debo de haber entrado en un profundo estado de lucidez. Es difícil −imposible en realidad− describir con palabras la visión que tuve de repente. Ni siquiera los místicos pueden describir sus breves destellos de éxtasis espiritual. Mientras me esforzaba después por revivir la experiencia, me dio la impresión de que el ego estaba absolutamente ausente: yo y los chimpancés, la tierra y los árboles y el aire, todo parecía confluir, hacerse uno con la potencia espiritual de la vida. El aire estaba lleno de una sinfonía de pájaros, de su canto litúrgico. Oía nuevas frecuencias de su música y también de la voz de los insectos, en tonos asombrosamente altos y dulces. Nunca había estado tan consciente de la forma y el color de cada hoja, de las tramas de sus venas que las hacían únicas. Los olores también eran muy nítidos, fácilmente identificables: fruta muy madura que se iba fermentado; tierra empapada; corteza fría y húmeda; el olor del pelaje húmedo de los chimpancés y… sí, el mío también. Y el perfume aromático de hojas nuevas aplastadas era casi abrumador…

Esa tarde fue como si una mano invisible descorriera una cortina y, por un breve instante, hubiera mirado a través de esa ventana. En un destello de percepción, había descubierto la eternidad y un éxtasis sereno, experimentado una verdad de la que la ciencia imperante no es sino una mínima fracción. Y supe que la revelación me acompañaría por el resto de la vida, recordada imperfectamente pero sin dejar de estar conmigo. Una fuente de fortaleza a la que podría recurrir cuando la vida pareciera dura o cruel o desesperada”.